Abraham Avinu (nuestro padre) no fue judío... - Intelecto Hebreo

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06/09/2017
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Abraham Avinu (nuestro padre) no fue judío...

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Abraham Avinu (nuestro padre) no fue judío...
y Adán tampoco


Por: José Galicot
(Tijuana, B.C.)

Si Abraham viviera en nuestros días en Israel (o en México), y decidiera casarse con Sara, se encontraría con el problema de que no podría demostrar que su madre era judía (no lo era), ni que le habían hecho la circuncisión (no se la hicieron), desde luego los padres de Sara tampoco fueron judíos (si Abraham el gigante intelectual, fue el primer monoteísta y el primer judío lógicamente todos los demás aún no lo eran), y menos los progenitores de Agar (concubina de Abraham con la que concibió a Ismael), por lo que todas las relaciones de Abraham se complicarían enormemente, veamos:

Sabemos (a través de la Biblia) que Dios hizo un pacto con Abraham, en el cual (con la intervención divina) él y sus herederos serían el "pueblo elegido", pero... reflexionemos... ¿Isaac el hijo de Sara e Ismael el hijo de Agar serían hoy considerados judíos?, yo creo que no porque sus madres no lo eran (o no podrían demostrarlo a las escrutadoras investigaciones de los ortodoxos) y si bien Isaac fuese aceptado como tal, esta aceptación debería extenderse a Ismael, ¿o no? Por otro lado podemos concluir que en vista del proceso histórico Abraham no conocía la Ley Mosaica, la de los diez mandamientos, simplemente porque Moisés no había nacido.
Adán no tuvo mamá, como tampoco le hicieron la circuncisión porque el pacto con Abraham fue posterior a su nacimiento, desde luego Eva tampoco tuvo mamá, quizás por eso le hizo caso a la serpiente. Estos dos personajes (Adán y Eva), son los primeros humanos bíblicamente hablando, padres de todas las razas, las religiones y los pueblos: ¿Cómo le hubiera ido a esta pareja ante el análisis severo de los ultra religiosos?
Hay otros casos bíblicos extraños donde se manejan "dobles estándares" de valores, por ejemplo:
La linda Fiesta de Purim, donde los personajes están tan bien definidos como es el caso de Mordejai el sabio tío de la Reina Esther quien participó ayudando en el enlace de su sobrina con el Rey Hajashverosh, acto que permitió deshacer la "tenebrosa" intriga de Aman y salvar al pueblo judío. Muy bien que suenen los "pitos", matracas y abucheos cuando se lee la "Meguilá (leyenda) de Esther" y se menciona a Aman... pero... un momento, contengamos la alegría... ¿qué Hajashverosh se convirtió al judaísmo?, ¿acaso la Reina Esther se casó con un goy (gentil)?, y sus hijos, príncipes de Babilonia ¿judíos? La Biblia no nos da respuesta pero estoy seguro que si estos personajes vivieran ahora pasarían un mal rato explicando esa boda y sus resultados a los testarudos ortodoxos.
En la Biblia también aparece el caso de Ruth la moabita, que se casó con Boaz; cuando se murió éste, cuidó con bello amor filial a su pobre suegra (eran otros tiempos, otras nueras y otras suegras), es un noble ejemplo de solidaridad humana... pero ¿y los hijos de Ruth fueron judíos?
Existe también la leyenda de que todo un reino en Rusia (Kazar) se convirtió al judaísmo (posiblemente por eso hay tantos güeritos entre nuestros correligionarios) y si ellos, los kazaros se quisieran casar en Israel, tendrían que viajar a Chipre, pues los ortodoxos no se lo permitirían en Tierra Santa.
Se dio el caso de que el mismísimo Rey Salomón (el sabio, el del Cantar de los Cantares), tuvo su aventurita con la Reina de Saba (claro que fue una buena manera de consolidar lazos fraternos ¿? con los países circunvecinos, pero ella, la Reina bellísima no era judía).
Se sabe que hubieron tiempos remotos en que los judíos hacíamos proselitismo aún en los primeros siglos de la Era Cristiana, cuando habitaban Roma, y junto con los cristianos servíamos de nutritivo alimento a los leones del Circo Magno. Los cristianos lograban más resultados (haciendo proselitismo no como alimento) pues nosotros exigíamos que los conversos se hicieran la circuncisión, no comieran alimentos prohibidos, no mezclaran leche con carne, y por lo menos se bañaran una vez por semana (duras condiciones ¿no?), mientras que la competencia con un primer baño cubría los requisitos físicos. Así pues pronto fueron los cristianos mucho más numerosos que los mismos seguidores de Júpiter por lo que Catalina madre del Rey Constantino lo conminó a que ordenara que se adoptase el cristianismo como religión oficial de Roma, idea que tomó realidad mediante el edicto de Milán en el año 303, lo que nos obligó a suspender nuestros esfuerzos de hacer proselitismo.
Otro caso importante por lo definitivo en nuestra historia fue el momento aquel (1492) en que Isabel la Reina de España, nos obligó a escoger entre quedarnos a vivir en "la dulce España" convirtiéndonos al cristianismo o ser expulsados; dura decisión que tomaron muchos de nuestros antepasados; no se que decidiría un Yishuv (comunidad) moderno, pero si se lo que decidieron mis "tetratarabuelos", emigraron con su carga de religión e historia a Constantinopla (ironías de nuestra historia, en la ciudad denominada así en honor a Constantino encontramos refugio), pero ¡no se rajaron!
Es tiempo de definir ¿qué es ser judío?, Ben Gurión lo decía así: "Judío es el que se siente judío", y yo me permito agregar: "y el que es percibido como tal", porque; "Ser judío es una manera de vivir, pensar, gozar, actuar y sufrir, de ser, no sólo una manera de sentirse".
Ser judío no es sólo saber la Torah, no es sólo sentir la Torah es vivir la Torah en su enorme significado humanista, no en el sentido mecánico de lo que se puede y lo que se prohíbe sin razón lógica. ¡Si a la tradición, no a la imposición! Así lo entendió Abraham cuando rompió los ídolos y con los ídolos.
La religión judía es una religión dinámica, entiende y crece en los tiempos cambiantes: Se originó con Abraham, definió su moral con Moisés, creció en Babilonia, se nutrió en la historia de Saúl, David y Salomón, se intelectualizó con Maimónides, se llenó de emoción con los jazidim, por esa capacidad de comprensión dinámica vive y vivirá, por eso mismo no debe anquilosarse y fanatizarse... se perdería.
Para que los hijos de las modernas Saras, de los Hajashberoshes, de las Ruthes etc. sean judíos es necesario que enseñemos a sus padres nuestras costumbres y tradiciones, no basta con el hecho de que el Rabino los convierta. Cada comunidad y cada familia, (pues la comunidad es la familia extensa) deberá hacer esfuerzos por enseñar a estos "matrimonios mixtos" convirtiéndolos en conocedores de las virtudes y manera del ser judío, para que ellos también engrasen y fortalezcan nuestra continuidad en sus hijos, exactamente igual como hicieron nuestros antepasados con los hijos de la Reina Esther, o de Abraham.




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