Diamond, Padre de la Hematología Pediátrica - Intelecto Hebreo

Son las:
03/11/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Diamond, Padre de la Hematología Pediátrica

1er Lustro Rev. Foro

Por: Zvi Avigdor
(08/2011)

    Este año se cumplen 35 años del establecimiento oficial con examen, de la sub-especialidad llamada Hematología Pediátrica y cabe recordar a un pionero de esta rama cuyas contribuciones lo han hecho merecedor del título de este artículo.  Leamos la historia de un individuo que elucidó las bases de los conocimientos actuales de la hematología infantil.

    Luis K. Diamond  (1902-1999) nació en Ucranía, parte del Imperio Ruso, de padres judíos, y a la edad de 2 años emigró junto con su familia a la ciudad de Nueva York, E.U. En el año de 1919 fue aceptado en la Universidad de Harvard, pero siendo pobre, tenía que mantener 2 trabajos para poder pagar la colegiatura.  Inicialmente estaba interesado en la Química pero durante los veranos fungía como guía de campamento de niños y eso lo decidió a volverse pediatra. Así, al graduarse del College en 1923, entra a la Escuela de Medicina de Harvard (recordemos que en EU, después de la preparatoria hay que estudiar College antes de poder estudiar una carrera) y recibe su título en 1927.

    Al terminar la carrera pasa una corta temporada estudiando en El Rockefeller Institute de N.Y. pero regresa a hacer su Internado y Residencia en Pediatría en el Children’s Hospital de Boston bajo la tutela del Dr. Kenneth Blackfan quien era Jefe de Pediatría. Su interés en la hematología, aunado a su brillantez profesional, resulta en el establecimiento de un centro de investigación hematológico pediátrico en el hospital mencionado, el primero en la Unión Americana como tal, siendo él, su primer jefe. Decide enfocarse en las anemias y en 1929, sólo 2 años después de terminar la carrera, ya identificaba cambios patológicos que ocurren en muchas de ellas.

 Su más importante descubrimiento fue entender que tres enfermedades del recién nacido, el Kernicterus (retraso mental en el recién nacido debido a depósitos de bilirrubina en el cerebro), la Ictericia No Conjugada del recién nacido, y la Hidropesía Fetal (el bebé que nace “hinchado” y grave) no eran enfermedades diferentes -como se creía en esa época- sino que eran variantes de una misma causa, a saber, la destrucción masiva de glóbulos rojos resultando en un exceso de bilirrubina, aunado a un hígado fetal inmaduro, incapaz de eliminar ese exceso. El llamó a esta condición Síndrome de Eritroblastosis Fetal, describiendo sus hallazgos (junto con el mencionado Blackfan) en un artículo en 1932 en el Journal of Pediatrics. Estas enfermedades eran muy comunes y graves en esa época, pues son debidas generalmente a la incompatibilidad de Rh y grupos de sangre entre la madre y el feto, pero hoy día existen métodos para su prevención y/o tratamiento.

    La solución a este problema era obviamente sacar la sangre con el exceso de bilirrubina del recién nacido y reponerla con sangre sin ella, por medio de una transfusión. Esto se intentaba en todo el mundo pero sin mucho éxito pues el procedimiento era difícil (las venas de los recién nacidos son muy pequeñas y es muy difícil transfundirlos en las extremidades) y lleno de complicaciones. Como resultante, Diamond convenció a varios hospitales del área de Boston que colaboraran con él en un proyecto de prevención. Así, en el año de 1942 fundó el “Blood Grouping Laboratory” (hoy llamado Center for Blood Research)donde mujeres embarazadas serían investigadas antes de dar a luz y tener así preparados a los pediatras tratantes de sus bebés enfermos. En segundo lugar, comenzó a hacer investigaciones para resolver los problemas técnicos ocurrentes durante las transfusiones neonatales y en 1946, inventó una técnica de transfusión por medio de la cual ésta se hace, no en una extremidad, sino en el remanente del cordón umbilical del niño. Recordemos que el cordón umbilical tiene 2 arterias y una vena que son las que traen los nutrientes de la madre al feto y eliminan los deshechos del feto a la madre. La vena es grande y a Diamond se le ocurrió introducir un catéter de plástico con diámetro capaz de mantener un flujo de transfusión constante y descubrió que la vena se mantenía abierta hasta ¡por varios días! Por este hallazgo obtuvo el Premio Mead Johnson de la Academia Americana de Pediatría en 1946 y publicó sus resultados en el New England Journal of Medicine en 1951.

En el año de 1944 publica Atlas de la Sangre en los Niños, obra  que causó sensación y aún hoy día sigue sirviendo como referencia en la literatura médica.

Durante los años de 1948 y 1950, el Dr. Diamond fungió como Jefe de los Servicios de Transfusión de la Cruz Roja Americana. Su trabajo fue arduo pues después de la Segunda Guerra Mundial, existía apatía del público con respecto a los programas de donación de sangre; asimismo, en los estados del sur de EU existía racismo en lo que respecta al uso de sangre de un donador negro, o la donación de sangre de un blanco para un negro. Luis Diamond combatió con gran tenacidad tales obstáculos y logró asentar las bases para el establecimiento de la Cruz Roja como entidad médica importante y esencial en su país.  

En el año de 1963 fue nombrado “Professor” en Harvard y al año siguiente recibió la Medalla “Theodore Roosevelt for Distinguished Public Service in Science”. En 1966, debido a sus estudios en la prevención del kernicterus, recibió el Premio por Investigación Científica en Retardo Mental del Joseph P. Kennedy, Jr., International Foundation.

Diamond trabajó en el Children’s Hospital durante 41 años, hasta su retiro en 1968 (forzoso por edad, costumbre en Harvard en ese entonces). Durante su trayectoria en ese hospital, llegó a ser Jefe de Hematología, educando a  docenas de “fellows” en la sub-especialidad de hematología pediátrica, muchos de los cuales se volverían famosos tanto en investigación como en tratamiento clínico, aportando substancialmente en ese campo.

Pero el Dr. Diamond tenía sólo 65 años de edad con un espíritu tenaz y el retiro no era para él. Se mudó a San Francisco donde fungió como profesor de pediatría en la Universidad de California (UCSF) donde hoy día existe un titulo académico que lleva su nombre. Fundó un laboratorio de hematología allí y en 1973 recibió el Premio Howland de la American Academy of Pediatrics. Finalmente en 1987 se trasladó a Los Angeles (UCLA) continuando su trabajo casi hasta su muerte a los 97 años de edad.

Cabe mencionar dos premios internacionales, la Medalla de Oro Carlos J. Finlay de Cuba (1951) y el Premio por Mérito de la Cruz Roja Holandesa (1959). Fue  presidente del American Pediatric Society y publicó más de 200 artículos.

Diamond describió una multitud de trastornos hematológicos, ya sea primarios o como consecuencia de otras enfermedades. Aparte de la Eritroblastosis Fetal mencionada, hoy se le recuerda principalmente por el descubrimiento de 3 enfermedades de sangre: El Síndrome de Diamond-Blackfan (una anemia hereditaria), el Síndrome de Gardner-Diamond (una enfermedad con moretones dolorosos) y el Síndrome Schwachman-Diamond (un trastorno de sangre genético grave). Estos por si solos le hubieran dado un peldaño en la historia de la medicina, pero fue él quien asentó las bases para la investigación hematológica en los niños y por eso es reconocido mundialmente como el padre de la hematología infantil.


Regreso al contenido | Regreso al menu principal