El Tanatólogo P I - Intelecto Hebreo

Son las:
06/09/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

El Tanatólogo P I

1er Lustro Rev. Foro

(Primera de dos partes)

El rol que desempeña ante el enfermo terminal

Por: Bertha Hoffman
(Agst/11)
Es de lamentar que no se nos prepare para el único acontecimiento de la vida que es absolutamente irremediable y venidero: la MUERTE PROPIA y la de nuestros SERES QUERIDOS, y de todos ser viviente en el mundo entero. Le tenemos miedo, no la miramos de frente, le huimos, la desconocemos y no queremos hablar de ello. Es tal el pavor que nos causa, que muchas personas invocamos a seres mágicos, trascendentales, brujos, objetos "milagrosos", pronunciamos rezos y cantos esotéricos, nos contorsionamos, bailamos a seres diabólicos para ahuyentarlos; en fin, cuantiosos actos y movimientos: todos para alejar de nosotros a la muerte.
|Cuando a una persona se le diagnostica el final de su vida, de inmediato puede sentir un golpe que lo paraliza: no piensa, cree que esta dentro de una pesadilla, y surge una NEGACIÓN: "no puede estar sucediéndome a mí", "me quieren asustar pero no lo van a lograr", "es solo un mal sueño: voy a despertar", "pero si yo he hecho todo lo que me han dicho y me he portado muy bien: están equivocados, hay un error", "estos no saben lo que dicen", "que me repitan los estudios". Y muchas más expresiones de negación al hecho. Y todo va envuelto en un gran dolor.

Posteriormente viene la RABIA Y EL CORAJE. El enojo es enorme y profundo. Puede llegar a culpar a todos y cada uno de los que le rodean, y muchas veces se culpa a sí mismo: "no me cuidé; no hice lo que me dijeron". "Me hicieron pasar muchos corajes, por eso me enfermé". "Por qué me tenía que suceder a mí que soy tan bueno con todos". "Esos malditos me echaron el mal de ojo". "Me desearon la muerte y ahora, por su culpa, lo van a lograr". "Los odios a todos". "Ese doctor no me supo medicar debidamente ni a tiempo; no sabe nada y ahora yo soy el que paga las consecuencias", y así, sigue, y sigue, torturándose de en un infierno de enojo. Sin embargo está presente la percepción de un hundimiento inmenso.
Y de repente le surge una esperanza: llega el REGATEO Y LA NEGOCIACIÓN: "Mira Diosito, si me sacas de esta, yo te ofrezco....", "si se equivocaron el diagnóstico, yo voy
a construir una casa para los enfermos de ", "si es una pesadilla, prometo no volver a
hablarle mal a nadie", "si la libro, voy a comprarle a mi mamacita un diamante de X
quilates", "si se prolonga más mi vida, voy a ofrecerle a mi esposa y a mis hijos que gocen de mi herencia de inmediato para que yo lo vea", y así sucesivamente. Todo esto siempre acompañado con el miedo de que sea verdad su ya cercana muerte.
Y al ver que nada es irreversible cae, muy probablemente, en una profunda DEPRESIÓN. Viene la tristeza, el vacío, la lástima de sí mismo, la ansiedad, la soledad, el sufrimiento, la perdición y el hundimiento. Quisiera volver y remediar el pasado: y vive de sus recuerdos con gran dolor, con desesperación. Es muy posible que en este momento desee la cercanía de sus seres queridos. Y, si es creyente, de un ser considerado superior dentro de su religión, para enaltecerlo dentro de sus conceptos. Y todos aquellos que le puedan dar calor y compañía y fuerzas con todo el amor.

Ahora puede llegar la ACEPTACIÓN. Ha creado la consciencia de su inminente deceso y ante este hecho, a muchas personas lo que más les surge es el pensamiento de un acercamiento a Dios, al ser Omnipotente en el que creen. En esos momentos necesitan mucha fuerza de espíritu y sienten que su Dios se los otorga completamente y se reconfortan. La necesidad de comprensión de su entorno es absolutamente requerida e importante.
No cabe la menor duda< de que los familiares también pasan por el mismo proceso de duelo (negación, rabia o coraje, regateo o negociación, depresión y aceptación) como el de su ser querido. En todas estas etapas son imprescindibles, tanto para el enfermo como para sus familiares, la compañía de sus amigos, parientes, compañeros y todo aquel ser humano que pueda prodigar un sostén y comprensión al dolor y sufrimiento por el que están pasando.
Debería entenderse que todos estos períodos no comienzan en un momento dado y terminan para pasar al otro en forma uniforme: pudieran entremezclarse durante todo el tiempo, y la comprensión de estas etapas de todo aquel que se acerca al doliente y a sus familiares cercanos es de suma importancia comprenderlo. El tanatólogo tiene los conocimientos y sensibilidad para guiarlos.
Por fortuna, ya se reconoce en la actualidad la importancia que tiene la Tanatología Es el tratado que estudia la muerte o las pérdidas. En tanatología se trata de comprender al paciente la manera con la que se enfrenta una persona, y los seres de su alrededor, ante una pérdida, ya sea de la persona misma por su salud o por el fallecimiento de éste. Se considera también por el dolor que representa cualquier otra pérdida como pudiera ser una mutilación, un hijo que se va, una fortuna que se pierde, etc.
En la vida, pérdidas hay muchas, pero ninguna se compara con la pérdida de nuestra propia vida o la de un ser amado: el duelo y el dolor es total, sin duda alguna.

Continuará…



Regreso al contenido | Regreso al menu principal