Éxodo 1947 - Intelecto Hebreo

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06/09/2017
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Éxodo 1947

Colección y Consulta

Por: Jacobo Contente

Han llegado a Israel grandes olas de emigración, una proveniente de la Unión Soviética y la segunda y última de Etiopía. Esta palabra nos puede situar en la salida de los judíos de Egipto, pero también nos recuerda otro episodio acaecido en 1947, cuando el nombre de «Éxodo», le fue dado a un pequeño navío que llevó inmigrantes a Israel considerados ilegales por el Mandato Británico.
El éxodo de hoy es legal y en dirección a un Estado soberano, el de 1947 fue un drama cargado de emoción y dolor. Sobre el éxodo de 1947 el testimonio lo extraemos del libro «Inmigración Clandestina» de Mordejai Naor.
Durante los años de la inmigración clandestina, más de 100 naves llegaron a las costas de Palestina, ninguna de ellas fue tan famosa como el Éxodo. No era el mayor de los barcos hasta entonces, sólo otros dos traerían más tarde un número superior de pasajeros; pero también más que cualquier otro barco el «Éxodo», ejemplificó la lucha de los emigrantes y de la comunidad judía en Palestina por la libre inmigración.


La obstinación e indiferencia de los británicos ante los sobrevivientes del Holocausto también llegó a su cúspide en el caso del «Éxodo». En 1946 los representantes de la comunidad judía en Palestina, adquirieron un barco norteamericano fabricado 30 años antes el «President Togarfield»; después de varias reformas y muchos atrasos, el barco partió de los Estados Unidos al Mediterráneo.
En Italia mientras se hacían nuevas adaptaciones, comenzaron a surgir las dificultades. Los británicos ejercieron presiones sobre las autoridades italianas, que acabaron deteniendo al barco. Una corbeta italiana fue colocada en alerta permanente para impedir que el navío zarpase. Mas la tripulación no estaba dispuesta a terminar así el viaje y una noche el navío huyó a Francia.

Atracó en el puerto de Sète (al sur de Francia) y ahí recibió su nuevo nombre «Yetsiat Europa» o como más tarde fue conocido por el mundo «Éxodo 1947». La semana entre el 29 de junio y 7 de julio, fue una semana de esperanza y celebración para los judíos que sobrevivieron el exterminio. En esa semana de 1947, casi 5 mil judíos sobrevivientes de los campos de exterminio, junto con jóvenes pioneros de movimientos juvenil se adelantaron a las costas francesas para embarcarse a Palestina.
Llegaron de todas las regiones de la Europa ocupada: llegaron en tren, llegaron en camiones, algunos cruzaron a pie las fronteras y se reunieron todos en aquel convoy tan especial que vendría a ser el «Éxodo 1947».
Las dificultades eran inmensas, el objetivo parecía inalcanzable y a pesar de eso, hacia fines de esa semana todos estaban reunidos en el puerto listos para la partida. El embarque que comenzó a las 5:30 de la mañana finalizó alrededor del medio día. Mas la partida fue postergada porque las autoridades francesas decidieron que tenían que hacer una inspección a bordo, para determinar si la nave podía hacerse a la mar. Evidentemente eso era resultado de la presión británica.
Los franceses detuvieron la partida y al parecer toda la operación estaba destinada al fracaso, mas en la noche del 10 de julio, el capitán del barco Itzjak Aronovich, apodado Ika, recibió la orden desde París de zarpar a cualquier precio.

La salida del puerto era estrecha, el piloto del puerto sobornado con el equivalente al sueldo de cuatro años no se presentó, pero aun así el barco zarpó. Un cable de metal se alojó en la hélice, dos veces la nave golpeó el muelle y más tarde encalló, mas la tripulación no desistió.
Tras una hora de esfuerzos, los motores del «Éxodo» consiguieron sacar al barco a mar abierto. Todo había acontecido sin que los viajeros se dieran cuenta de los incidentes, ya que luego de haberse embarcado fueron distribuidos en sus camarotes.
Más adelante, después de un combate contra dos destructores británicos cuyas órdenes eran impedir el ingreso del barco a un puerto, de la entonces Palestina del Mandato; al final hubo una rendición ante el poderío militar británico; más de 4,500 inmigrantes desarmados no pudieron sobreponerse, el momento fue doloroso, pero se registró un cambio dramático.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, decidió tomar medidas más drásticas como la deportación masiva a Chipre. Otra orden consistió en que los inmigrantes del «Éxodo», fueran devueltos al país de donde habían zarpado.
Llegados a Francia, los emigrantes se negaron a desembarcar, y dos semanas más tarde fueron llevados a Hamburgo, donde fueron sacados a la fuerza por soldados británicos.
Poco depués y con negociaciones muy difíciles, el barco y los emigrantes pudieron llegar y cumplir con su objetivo de llegar a un puerto en territorio del Mandato Británico en Palestina.
Hoy recordamos la crónica de este buque que ha hecho historia, en momentos en que otro tipo de ola migratoria, más afortunada, lleva a numerosas personas del pueblo judío a Israel.




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