Judíos en México en el Siglo XIX - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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Judíos en México en el Siglo XIX

Colección y Consulta

Por: Ana Portnoy de Berner

Durante el siglo XIX la presencia judía en México fue muy limitada. Hubo una pequeña población durante el Imperio de Maximiliano (1862-1867) y el mismo médico de cabecera del emperador, Samuel Basch, era judío. Basch fue jefe del hospital militar de Puebla y al caer el imperio él tramitó el traslado de los restos del gobernante a Europa. Años más tarde escribió un libro intitulado Mis Recuerdos en México. En 1865 los judíos habían intentado organizarse en una congregación y pensaron construir una sinagoga pues realizaban los servicios religiosos en casas particulares; sin embargo estos planes nunca se llevaron a cabo.
Fracasó la intervención y cuando murió Maximiliano y aunque el gobierno juarista no tomó medidas en contra de la presencia extranjera, incluidos los judíos, la mayoría decidió volver a sus países de origen. La población general no los identificó como fieles de la religión judía sino de acuerdo a su nacionalidad (belgas, franceses, alsacianos o austríacos).
En esta época se empezó a mencionar la presencia judía en el país a través de novelas e historias de México, sobre todo a la familia Carvajal. En 1891 se tradujeron del hebreo varios libros de la Biblia, se publicó una gramática hebrea y más tarde se impartieron cursos de hebreo en la Escuela Nacional de Altos Estudios.
Una personalidad sobresaliente de este período fue Francisco Rivas Puigcerver quien, en 1889, ya había editado un periódico "judaizante" dirigido a los "sefaradís de América". Su publicación es considerada como el primer ejemplo de periodismo judío en México.
Rivas Puigcerver pertenecía a una secta llamada "jovelim, adoradores de Jehova-Elohim, Creador del Universo".
Los jovelim eran descendientes de una secta de españoles "monoteístas" que desde mucho tiempo atrás vivían en España. Los judíos españoles los ignoraban pues estos jovelim, aunque guardaban el sábado, sólo tenían como fuente religiosa del capítulo 1 de Génesis al capítulo 2, versículo 4, es decir, los versículos que se refieren a la Creación hasta el séptimo día. Sin embargo, durante la intolerancia antijudía en España en el siglo XV se les identificó como judíos y muchos de ellos huyeron a América. En nuestro país se establecieron en Campeche y Tabasco y vivían en una comunidad muy cerrada y tradicionalista. Sin embargo, consideraban a los judíos sefaraditas como sus hermanos.
Rivas, profesor de lenguas, liberal y universalista, afirmó que en la nacionalidad mexicana se incluían elementos moros y judíos y siempre mostró interés en que los judíos, sobre todo sefaraditas, emigraran a México. Su periódico, que tuvo una vida sumamente corta, se llamó sucesivamente El Sábado Secreto, La Luz del Sábado y finalmente El Sábado. Publicó únicamente nueve números y siempre estaba encabezado por el "Shma Israel".
Su publicación circuló entre los judíos radicados en el país y los liberales en general. Asimismo, se envió al exterior y llegó a manos de judíos en Turquía.
La publicación de este periódico coincide con la época del general Porfirio Díaz, quien siempre se mostró favorable a la inmigración masiva a México para "mejorar la raza" e incrementar el desarrollo económico del país.
Podemos suponer que muchos de los judíos turcos que decidieron venir a México conocían, de alguna forma, el periódico de Rivas, en donde publicó artículos como el siguiente: 'No comprendemos nosotros por qué se empeñan en permanecer los judíos acomodados en países antiliberales donde un fanatismo sospechosamente religioso por odio de raza los persigue. ¿Cómo no emigran a esta generosa América...? Vengan a millares a aumentar el número de ciudadanos honrados y laboriosos que necesitan estas Repúblicas para desarrollar sus riquezas y fomentar su comercio… Méjico, entre otras Repúblicas, abre de par en par sus puertas a la inmigración Europea, asiática o africana, sin distinción de razas ni de religiones... Salga Israel de enmedio de esos espíritus malignos y de entre esas gentes inhumanas e inhospitalarias, dirija en nuevo éxodo sus pasos a este Nuevo Mundo en que el Eterno ha plantado un Árbol de Libertad a cuya sombra disfrutan de dulce paz los humanos" (1).
En 1912 Rivas Puigcerver fue uno de los signatarios del acta constitutiva de la Alianza Monte Sinaí, primera congregación organizada de los judíos en México en este siglo. (1) El Sábado. 15 de mayo de 1889, año 1, número 3, Pág. 4.




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