La Alternativa Liberal *s - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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La Alternativa Liberal *s

1er Lustro Rev. Foro

Fragmento:
Los Desastres de la Guerra (Goya).
Música de Félix Royo.

La Alternativa Liberal


Por: Dr. Bill Landau

Traducción de conferencia sustentada en inglés por el Dr. Bill Landau el 2 de septiembre de 1993 en la Congregación Beth Israel, pero que por su calidad y contenidos todavía vigentes hasta nuestros días,
lo volvemos a presentar, ahora en la sección de Tecno-Ciencia.

Esta noche me voy a abocar a los temas del bienestar y la prosperidad de nuestro  pueblo -el pueblo judío- como  se mira a través de los ojos, de muchos como yo, preocupados no sólo con la supervivencia sino con la creatividad dentro de la misma. La supervivencia, per se, pareciera una redundancia.

Desde el punto de vista psicoanalítico LIBERALISMO significa: un estado de sentirse, actuar y pensar libre de represiones pasadas y presentes concluyentes en la flexibilidad, basado en lo cual un individuo o grupo está capacitado para resistir la   presión interna y externa del medio ambiente, y así crear un sinnúmero de nuevos caminos en el curso de la historia".

Dice David Raynolds, uno de los representantes de la psicoterapia japonesa menciona: "La gente niega la realidad, lucha contra sentimientos reales ocasionados por circunstancias reales. Se erigen mundos mentales de lo que debiera ser, debe ser o pudiese   haber sido. Los cambios reales comienzan con la apreciación de LO QUE ES. Es entonces que la acción realista es posible".

El cambio de la celebración del autocontrol por un ego racional planteado por Freud al actual énfasis sobre la autenticidad y el significado personal, refleja, en teoría, un desencanto de la sociedad actual frente al fracaso de la ciencia, el   crecimiento económico y las adquisiciones de bienes materiales para satisfacer nuestras necesidades personales de reconocimiento, creatividad y autenticidad.


Pero antes de alcanzar las metas de flexibilidad y valoración correcta a  las circunstancias, ya sea gomo individuos o como pueblo, hay que volver a narrar la historia con el objetivo de saber de donde venimos, a donde vamos, hacia donde nos conduce   el futuro.

El liberalismo postmoderno actual, se inspira en la tendencia de construccionista del diálogo académico, de la escuela social del pensamiento, que cuestiona que cualquier hecho o evento histórico tiene un significado fijo. A saber, su significado    es interpretativo, en el cual el observador le da significado al acontecimiento. Más aún, de acuerdo a la física cuántica actual, el fenómeno es alterado por el observador y viceversa. En otras palabras, la verdad es relativa al tiempo,    al espacio y a la circunstancia. Por ende, las máximas legadas por las autoridades están sujetas a un constante cuestionamiento.

Si esto es cierto, tanto el individuo como el grupo deben -para poder subsistir- iniciar un proceso honesto y claro de valoración y cuestionamiento de las circunstancias pasadas y presentes, libres de puntos de vista atávicos, vejaciones históricas    y traumas. Este es, si usted así lo desea, el "estado actual del arte" del liberalismo.

Los judíos -en los últimos dos siglos- han estado expuestos a las embestidas de una filosofía de "ansia de poder" representada en la política por el comunismo, el nazismo-fascismo y el actual fanatismo religioso, los cuales tienen un factor    en común: todos derivan sus ideas y, desafortunadamente, sus acciones de una "gnosis", esto es, de un conocimiento interno y oculto de la verdad. Tenga presente que es OCULTO.

Los regímenes comunistas mantenían la teoría de que la humanidad era impulsada por fuerzas internas económicas. El comunismo, en su estela degeneró en una "ansia del poder" del estalinismo, matando y haciendo desaparecer a millones de seres    humanos.

El nazismo-fascismo, asesinó a millones de judíos basándose en una teoría esotérica del racismo bastardeando al Darwinismo a su más ínfimo denominador biológico. Al final era simplemente una representación de un "ansia de poder"    primitiva por parte de los altos jerarcas del partido nazi alemán. Una vez más lo oculto, hipnotizó a las masas. Es así que la realidad y la verdad fueron esfumados de LO QUE ES.

El fanatismo religioso actual, tanto dentro como fuera de la experiencia judía, está amenazando una vez más nuestro bienestar y prosperidad. El "ansia de poder" en el sentido económico y político está disfrazado bajo el nombre de pseudoanálisis    histórico de supervivencia. El fanatismo religioso emana fuertemente de temores racistas donde un pensamiento paranoico es común.

Las autoridades religiosas blanden sus verdades en nombre de la supervivencia. En el análisis final el judío y otros se someten por miedo o ignorancia y así crean la devastación humana. Las 'takanot', el rechazo de conversos, la discriminación    en escuelas y sinagogas, la prohibición de circuncisiones rituales en otros centros religiosos, son unos cuantos ejemplos del poder ejercido por las autoridades religiosas en nuestro propio país. A pesar de los derechos humanos éstos son hechos    reales en donde el miedo y la negación de la realidad son un patrón. Esta es la historia judía del siglo XX.

El liberalismo judío tiene un profundo sentido de respeto por la tradición  y por el pasado, no quiere deshacerse de ello. La  Biblia, el Talmud, la tradición  oral, son parte del tesoro cultural del pasado judío y bien vale la pena ser   estudiados, pero su estudio debe hacerse con una mente abierta y no como una repetición  mecánica y ritual. A pesar de lo que los rabinos  ortodoxos sostengan, ha  existido un continuo cambio de creencias a través de la historia judía. Durante   el período real los matrimonios mixtos fueron permitidos y éstos mismos fueron prohibidos  durante el período de los sacerdotes.

Así pues, el liberalismo judío -como lo fue durante el tiempo de los profetas- se enarbola por un acercamiento crítico de la tradición, lo cual se traduce en elección, así como cualquier interpretación religiosa es también una    selección: una alternativa objetiva aprendida.

Es un hecho que nadie puede seguir ciegamente (a menos que sea por miedo o por superstición) y literalmente la totalidad de la tradición; no sólo porque las costumbres de los tiempos bíblicos no se pueden aplicar en la actualidad, sino porque    también existen demasiados puntos de vista contradictorios en la tradición judía. Simplemente no se puede ser una guía para los tiempos modernos.

El liberalismo judío no se postula por una historia unidimensional de un pueblo perseguido sino por una narración policromática de una aventura humana única acentuando la diversidad de tendencias en la vida judía a través de los siglos    y cuestionando a la autoridad como el único heredero del conocimiento en el proceso de la toma de decisiones. De acuerdo a la Torah y al Talmud todos somos iguales ante los ojos de la Ley lo que obviamente es un punto de vista democrático judío.

El pensamiento liberal judío se lamenta de la hostilidad, rigidez y políticas discriminatorias ortodoxas pues nosotros no consideramos la ortodoxia como el portador auténtico de la tradición.

Mordechai Kaplan, el fundador del Reconstruccionismo, definió a los judíos como una civilización, así pues, sí aceptamos todas las tendencias de la vida judía siempre y cuando exista un respeto mutuo. El judaísmo basado en el miedo    y la ignorancia siempre se prestará a la manipulación. Si usted cree que la experiencia es el discernimiento, entonces el presente es tan judío como el pasado; Hilel el liberal es tan judío como Ezra el autoritario.

El liberalismo judío considera que estos últimos dos siglos han sido el período más creativo de la historia judía. Por primera vez los judíos vivieron en una atmósfera de libertad en la cual, no importando sus ideas podían escribirlas,    publicarlas y compartirlas. Desde Einstein hasta Freud, desde Fromm hasta Buber. Bien nos merece la pena recordar que nuestro gran renacimiento nacional en términos de tierra, idioma y trabajo -el Estado de Israel- fue fundado y desarrollado por  judíos   seculares, liberales y hasta agnósticos.

También en los tiempos modernos aquellos judíos, que no podían seguir creyendo en la validez de los textos y que no se ocupaban tratando de hacerse "kosher" por medio de esos textos, desarrollaron toda una nueva literatura en Yddish y en Hebreo,    casi toda ella secular; las literaturas del nacionalismo y sionismo yddish… y esa literatura es judía. El judaísmo es lo que Ahad Haam dijo: no sólo religión; judaísmo es la cultura del pueblo judío; su "ansia de vivir". Yehuda    Amichai, Shaul Tchernikowsky, Haim Najman Bialik, Max Nordau, Theodor Herzl, Simón Duvnow: toda esta gente es judía; tan judía como Moisés, puesto que escriben a partir de la experiencia judía y recurren a ella.

Así pues, como judíos tenemos dos opciones: Podemos adecuar la experiencia judía siguiendo a los oscurantistas en sus libros sagrados perder nuestro propio respeto porque, aunque nos esforcemos, no nos viene bien, y en el proceso ceder nuestra    libertad de elegir y pensar a rabinos con un sentido de "ansia de poder" ilimitado tanto político como económico. O podemos intentar encontrar los textos que se adecúen a nuestra experiencia, a nuestra realidad actual libre de debiera ser,  debe   ser o pudiese haber sido con una apreciación real de lo que es.

Permítanme concluir con una cita de Max Nordau, un sionista intelectual y un humanista liberal muy ardiente que vivió en Francia a fines del siglo pasado:

"Mis recuerdos como judío no se adecúan a los textos sagrados que me dan.
No soy un judío de fe, soy un judío de experiencia".



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