Los Judíos de Francia en Tiempos de la Revolución - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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Los Judíos de Francia en Tiempos de la Revolución

Colección y Consulta

Traducción: PEDRO J. OLSCHANSKY

En tiempos de la Toma de la Bastilla en París -el 14 de julio de 1789 -vivían unos 40,000judíos en toda Francia. Alrededor del 80 por ciento de ellos estaban en Alsacia y Lorena, y en la ciudad de París.
En el sur de Francia vivían los judíos así llamados portugueespañoles y aviñoneses. Cuatro siglos antes de la Revolución, cuando el rey Carlos VI expulsó a los judíos del Reino de Francia, algunos de los exiliados hallaron refugio en Aviñón y otras ciudades papales del Comtat (condado) Venaissin. La política papal de "tolerancia" permitió a los judíos alojarse allí, aunque en ghettos. En junio de 1790 Aviñón, pese a la desaprobación papal, solicitó ser reunida con Francia. Estalló la lucha en el Comtat. En mayo de 1791 Francia decidió ocupar Aviñón y el Comtat para restaurar el orden y consultar a la poblaón. Cuatro meses después fue votada fila unión con Francia.
Los judíos portugueses y españoles vivían mayoren Burdeos. Su asentamiento data de comienzos del siglo XVI, cuando "cristianos nuevos" cruzaron la frontera y entraron en Francia; algunos de ellos eran "marranos", criptojudíos.
En agosto de 1550 el rey Enrique II emió "cartas patentes" protegiendo a "los mercadey portugueses denominados cristianos nuey acordándoles el derecho de establecerse en Francia con sus familias y parientes, y de llevar adelante todo tipo de negocios en base a su comequiparación con los súbditos franceses del rey (Hertzberg). Este -señala Hertzberg en su magistral estudio- fue el comienzo de la historia de los judíos sefaradíes en Francia.
En el transcurso del tiempo, los cripíos se arrancaron la máscara de cristianismo e hicieron pública su adhesión al judaísmo. No fueron molestados por eso. En 1723 Luis XV confirmó sus privilegios en un edicto cuyo texto indicaba que el mismo era expedido a solicide los judíos de Burdeos y de Auch, "conocidos y recibien el reino bajo el título de portugueses o cristianos nue(citado por Hertzberg).

Muchos de ellos prosperaron. Algunos se hicieron ricos y fueron armadores de buques, involucrándose en la exportación y la importación. Enviaban sus buques mercan-no pocas veces con carga de esclavos- a las posesiones ultramarinas de Francia, trade regreso, entre otros productos, azúcar. Una refinería de azúcar en Burdeos era de propiedad de los judíos más adinerados. "Lo que es más importante todavía -subraya Hertzberg-, los banqueros y comerciantes ultramarinos de Burdeos fueron pioneros en seguros marinos, una nueva esfera económica no contemplada por la legislación antigua y por lo tanto abierta a los judíos".
Muy diferente era la situación de los judíos de Alsacia-Lorena. Con la excepción de los judíos de Nancy, todos ellos, hablaban casi excluidish. Un puñado de ellos, que particien empresas que tenían conexiones con los grandes centros del interior francés o hacían necon el gobierno real y con otras autoritales como el duque de Lorena, tuvieron que aprender el francés.
La absorción gradual de Alsacia-Lorena por Francia empezó en 1552, cuando tomó las ciudades de Metz, Verdún y Toul y estacionó guarniciones en ellas. Dichas ciudades de Lorena, así como la Alsacia vecina, formaban parte del Imperio Alemán. Pero el Tratado de Westfalia, de 1648, otorgó a Francia soberanía absoluta sobre esas ciudades y sus obispados, así como sobre el territorio y las ciudades de Alsacia.
Unos pocos años después que los franceentraron a Metz, se otorgó a algunas familias judías el permiso formal del gobernador militar francés para asentarse allí, con el propósito de dar créditos tana los arruinados burgueses de la ciudad como a la guarnición. Esa fue la primera ocasión desde 1394 que el gobierno francés admitía a judíos, como tales, en sus territorios. Según la "Encyclopaedia Judaica" viían apenas tres familias judías en Metz en 1565 y 96 en 1657. En el siglo siguiente Metz era una importante comunidad judía europea con 480 familias, según la "Standard Jewish Eny hogar de rabifamosos.
En 1681 Francia anexó la importante ciudad alsaciana de Estrasburgo, en la cual no se había permitido residir a judíos. Los franceses mantuvieron la prohibición hasta 1767, cuando Cert (Herz) Berr, un distinguido líder de la comualsaciana, recibió permiso de vivir en la ciudad durante el invierno y, a partir de 1771, en forma permanente.
La absorción de Alsacia-Lorena en Francia fue completada cuando Lorena, que había sido virtualmente francesa desde 1736, a la muerde su príncipe en 1766 fue incorporada sin ruido a la Corona francesa.
No era solamente el idioma lo que distinía a los ashkenazim de Alsacia-Lorena de los sefaradim de Burdeos. Los primeros, al igual que los judíos de Alemania, no estaban integrados a la población general y retenían sus propias estructucomunitarias.
En el campo de la religión, había entre ellos diferencias de grado más que de fondo, atinentes sobre todo a la intensidad de la obserpersonal. "Entre los sefaradim la laxitud en la fe y en la práctica fue más habitual a medida que se ascendía en la pirámide social. Entre los ashkelos elementos controladores de la comusiguieron siendo seriamente ortodoxos hasta la Revolución y después de ella" (Hertz
También en lo económico había diferenentre ellos. Los ashkenazim carecían de las oportunidades que disponían los sefaradim. Haía algunos judíos ricos en Alsacia-Lorena, pero la mayoría de los judíos se ocupaban del comercio al menudeo y una proporción desproporcionada de ellos al oficio de prestamistas, ocupación propicia para atraer la hostilidad de los antisemilos cuales abundaban. Los ashkenazim debieafrontar el antisemitismo y las restricciones de residencia y matrimonio. Hasta que fue abolipor Luis XVI en 1784, tuvieron que pagar el péage, el humillante impuesto corporal.
Desde comienzos del siglo XVIII, algunos judíos empezaron a establecerse en París. Aquellos que en sus lugares de origen habían disfrutado de la mayoría de los derechos civiles, no se beneficiaron por trasladarse a la capital. Su observancia religiosa en París no estaba avalada por el gobierno y debía ser siempre "discreta". Para lograr cementerios propios y proteger sus derechos, los judíos de París se dividieron así mismos en dos grupos según su origen: judíos de Burdeos, Aviñón y el Comtat Venaissim por un lado, y los ashkenazim de Alsacia-Lorena y pocos otros lugares por el otro.
Puesto que la Declaración de los Deredel Hombre y del Ciudadano que promulgó la Revolución no dejó claros si los judíos eran ciudadanos plenos, tanto ashkenazim como sefaradim peticionaron y presionaron para que fuese rectificada tal omisión. Pero procedían de antecedentes distintos. Los sefaradim -al revés de los ashkenazim- se habían aculturado en Francia desde hacía mucho tiempo y sus líderes sabían como moverse en el mundo de las maneras y la cultura del país. Consiguieron la mayor parte de lo que querían.
Cuando las reclamaciones judías fueron debatidas en la Asamblea Nacional, muchos dituvieron dificultades en entender cala cuestión. ¿Los judíos tenían que ser considerados franceses, o eran miembros de una nación extranjera residentes en Francia? Buena parte de la oposición más enérgica a los anhelos de los judíos, provino de los representantes de Alsacia-Lorena, especialmente los diputados de la ciudad de Estrasburgo. Para ellos, todos los judíos odiaban a todos los cristianos y estaban irremediablemente dedicados a la usura. Fue en Alsacia-Lorena donde hubo estallidos de violencontra los judíos.
No fue aquella una lucha fácil para los judíos. Los sefaradim, viendo que había más oposición contra los ashkenazim que contra ellos mismos, decidieron presentar a la Asamblea Nacional una solicitud propia. El 28 de enero de 1790 obtuvieron lo que buscaban.
Los ashkenazim necesitaron más tiempo para vencer en la Asamblea Nacional. Recibieron ayuda de, entre otros factores, las influyentes secciones parisinas, cuya buena voluntad hacia los judíos estaba relacionada con su reconocimiento del esfuerzo efectuado en pro de la Revolución por los judíos de la capital. Cerca de un centenar de judíos de París -virtualmente todos los de la capital en edad militar- se habían alistado en la Guardia Nacional. Estos judíos militarizados no solamente fueron incomo votantes, sino como abnegados oficiales y asesores. Eventualmente, el 27 de septiembre de 1791 los ashkenazim triunfaron.
Está más allá de las posibilidades de este artículo evaluar a la Revolución Francesa en su totalidad. Desde el punto de vista judío, con ella comenzó una nueva era en la vida judía. "Los ejércitos de la Revolución llevaron consigo «Libertad, Igualdad y Fraternidad» más allá de las fronteras de Francia" (Hertzberg). "Por primera vez en la historia europea, un grupo judío adquirió plena ciudadanía" (Katz).
También más allá de las posibilidades de este artículo está el tópico de los judíos en la era napoleónica que surgió de la Revolución. Cuando Napoleón estaba victorioso las murallas de los ghettos se derrumbaron, pero su deseo de integrar los judíos a Francia a un punto en el cual "no habrá diferencias entre ellos y otros ciudadanos de nuestro Imperio" le hizo adoptar algunas medidas que lastimaron a los judíos más que emanciparlos

Un edicto de marzo de 1808 (al cual los judíos calificaron más tarde de décret inffáme), estatuyó que los judíos necesitaban muñirse de permisos especiales para ocuparse de los neprohibió que judíos de otras áreas se establecieran en el nordeste de Francia (donde estaban concentrados los ashkenazim) y prohibió a los conscriptos judíos presentar reemplazos para el servicio militar, en tanto que los no-judíos sí podían hacerlo.
Como escribió el historiador S. Ettinger, la grave desviación del principio de emanción que significó este decreto, no radicó solaen la restricción que se les impuso, sino en el acto mismo de legislar leyes especiales para los judíos.




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