Los Sefaraditas en Monterrey - Intelecto Hebreo

Son las:
06/09/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Los Sefaraditas en Monterrey

Colección y Consulta

Los Sefaraditas en Monterrey
Programa de T.V.   


Por: Esther Shuster

El jueves 15 de junio de 1993, desde Monterrey, tuvimos ocasión de presenciar por el Canal 2 en vivo y en directo, el programa conducido por Nino Canún, sobre los sefaraditas que fundaron la Ciudad de Monterrey.
Ejercieron una gran influencia durante su estancia en esa región, modificando el modo de vida de gran parte de la población. Influencia que permanece aún hoy día en forma natural y que abarca desde la arquitectura, la gastronomía, la heráldica y la forma de ser de sus habitantes, como han sido: su laboriosidad, tenacidad, dinamismo, previsión y su gran fama de calculadores y ahorrativos, que se confunde por lo general con la tacañería.
El panel lo formaron con personas de amplios conocimientos históricos y sociales como la Prof. Leticia Martínez, Directora del Archivo General del Estado de Nuevo León y cronistas de ciudades aledañas a Monterrey, entre otros, el de la Ciudad de Linares. El panel también incluyó a importantes maestros y catedráticos.
Se subrayó que en México existen muchas culturas que asemejan todo un gran mosaico. Que a cada cultura hay que aceptarla y compartirla, ya que históricamente han aportado algo al enriquecimiento de la cultura nacional.
La Ciudad de Monterrey fue fundada por Don Luis de Carvajal -hace más de 300 años- y ha llegado a ser una ciudad metropolitana, que mira hacia el futuro desde mediados del siglo pasado. Los sefaraditas llegaron como "nuevos cristianos" y se asentaron en Nuevo León, para estar lejos de la Nueva España y la Inquisición.
Los inmigrantes tuvieron que enfrentarse constantemente a la naturaleza, por lo que tuvieron que ser "tercos" para sobrevivir. Esta fue una de las características semitas que se transmitió a la población; transmisión que con una duración de 300 años forma una cultura y es parte de nosotros mismos.
La cultura se conserva en la familia, en los nombres que se le dan a los alimentos o platillos, en una palabra, en el "ritual casero". Al salir a la calle un individuo, tiende a cosmopolitarse, sin embargo conserva intrínsecamente rasgos inconfundibles como el hablar fuerte, gesticular en determinada forma. Estos y otros elementos dan una forma muy propia de ser.
Por otro lado, existen muchas reminiscencias judías en la arquitectura regiomontana, debido en gran parte, a la necesidad de introvertirse, al deseo de ocultamiento por temor a la Inquisición. Se opta por paredes altas, ventanas de madera y techos altos; todo pensado para la protección y defensa. Además Monterrey no tuvo una arquitectura ostentosa, siempre se caracterizó por su construcción sencilla y austera.
Los sefaradíes influyeron también en la gastronomía norteña, ya que se hizo costumbre comer carne limpia, magra, de pezuña a la vista, de preferencia cabrito. Se construían hornos especiales para elaborar panes, a los que se llamaban polcas, turcos y semitas. También se hacen panes sin levadura llamados "ácimos", "sin complicaciones" o "libres", en memoria del éxodo de Egipto.
Los apellidos que llevan nombres de animales, por lo general son de origen judío como: Garza, León, Etc. Los apellidos: Lozano, Treviño, Castillo, Vega, Pedraza, Flores, Rodríguez, Pérez, López, Fernández, Higuera, Granado, también son de origen sefaradí. La influencia semita en los apellidos más tarde se amalgamó con el mestizaje étnico que los conservó.
En nombres y expresiones que usan los Neoleoneses, se nota la influencia del "Ladino", que viene siendo un español antiguo de la época de los Reyes Católicos. Época en que el idioma tomó palabras del árabe y el hebreo. Esa forma de expresión, con algunas modificaciones, la conservaron los judíos expulsados de España en 1492, usándola en los distintos países en que se asentaron.
Por lo anteriormente expuesto, notamos que a Monterrey se le conoce también como "La Sultana del Norte", influencia completamente morisca; asimismo los oímos decir "huercos", que primordialmente significa demonio o diablo (del Ladino con raíz griega Horcos), pero en el caso neoleonés, no es un vocablo peyorativo, ya que se usa para mencionar a niños o adultos traviesos o listos.
No dudamos que con temas como el presentado por la televisión mexicana, muchas personas se pongan a reflexionar sobre sus orígenes e identidad, además de pasar un rato ameno, interesante y educativo.







Regreso al contenido | Regreso al menu principal