Respuesta sefaradita al extremismo religioso - Intelecto Hebreo

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03/11/2017
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Respuesta sefaradita al extremismo religioso

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Por: Rabino Marc D. Ángel

El autor de este artículo, es el Rabino de la Congregación Shearith Israel, La Sinagoga Española y Portuguesa de la Ciudad de Nueva York; Miembro de la Directiva de la "Casa Sefaradita" (Sephardic House).

Compasión y verdad son los elementos básicos de la religión; no obstante estas dos cualidades se encuentran a menudo en tensión dialéctica. Ambas van muchas veces en direcciones opuestas.
Nuestro sabio en el Talmud, Rabino Rav Ashi (Taanit 4A) nos enseñó: "Cualquier Talmid Hakham que no es tan duro como el hierro no es Talmid Hakhan".
Aquel quien entiende la tradición religiosa debe reconocer la absoluta verdad de la palabra de Dios. Esta certidumbre es una fuerza abrumadora en la vida, y todo lo demás debe medirse comparado con esta verdad. Una persona religiosa debe mantenerse fuerte en sus convicciones, sin doblegarse bajo el peso de presión externa. Varias líneas más tarde en la misma página del Talmud, sin embargo, nos encontramos con la opinión de Rabinah, quien aunque se muestra de acuerdo con que un erudito Rabínico debe estar fuerte en su convicción, declara: "Aun así, la persona debe enseñarse a sí mismo la cualidad de docilidad". Una persona religiosa debe ser caritativa, natural y humilde". No solamente debe ser dura como el acero; sino que debe saber cuando doblegarse; cuando ser blando.
Ambas, verdad y compasión, son ingredientes esenciales en la vida religiosa; deben mantenerse en un equilibrio delicado. Promover con apremio la verdad en extremo, conduce al fanatismo religioso, y hasta al combate. Promover con apremio la compasión puede conducir a la disipación de las tradiciones religiosas por completo. El clima espiritual de una comunidad judía pudiera medirse por la manera en que estas dos tendencias se manejan.

El Rabino Hayyin Yosef David Azulai (1724-1806) fue uno de los sabios sefaraditas más prominentes de su generación. El observó que en cuanto a asunto relacionado con la Ley Judaica, los rabinos sefaraditas se adherían a la cualidad Hesed, compasión, y tendían a ser indulgentes en sus decisiones.
Por otra parte, los rabinos Ashkenazitas seguían la cualidad de Geburah, heroísmo, y por lo tanto tendían a ser estrictos. La característica discernible de los sabios sefaraditas, entonces, era su compromiso con Hesed. Esto no quiere decir que ellos no fueran heroicos, enteramente no entregados a la verdad: pues lo eran. Sin embargo, buscando un balance entre compasión y verdad, los rabinos sefaraditas se acercaron más al lado de compasión.
Rabino Hayyin David Halevy, Rabino Principal Sefaradita de Tel-Aviv, ha señalado (Asei Lekha Rav, 5:48) que en controversias entre la escuela de Shammai (que tiende a ser estricta) y la Escuela de Hillel (que tiende a ser indulgente), La Halakhah generalmente sigue la escuela de Hillel. Rabino Halevy explica que la escuela de Hillel se tornó autoritativa porque era más sensible al predicamento humano, simpatizando con la debilidad e imperfección humana, considerado de las dificultades de la vida que afectan el comportamiento de las personas. Rabino Halevy señala que el último Rishon Le Zion, Rabino Benzion Uziel fue un modelo de Rabino en la tradición de la Escuela de Hillel.
Los sefaraditas reconocen intuitivamente la certeza de la anterior observación. Reconocen que la tradición ha sido tolerante, compasionada y comprensiva. Aunque las comunidades sefaraditas han tenido su cupo de extremistas, estos siempre han estado al margen y no han dominado al espíritu sefaradita. Por el contrario, los sefaraditas han mantenido con orgullo de que ellos son seguidores de la  Escuela de Hillel. André Chouraqui, en su discusión de la vida religiosa de los judíos del África del Norte, ha escrito que "El Judaísmo de los más conservadores de los judíos Maghreb está marcado por una flexibilidad, una hospitalidad, una tolerancia".
Rabino Michael Molho de Salónica observó que "uno no encuentra entre las masas sefaraditas la santidad artificiosa, extremismo, ni ceremonias extrañas que se manifiestan en la vida religiosa de los Ashkenazitas de tiempos pasados".


Estudiando el acercamiento sefaradita a la vida religiosa, el Rabino Hayyin Yosef David Asulai ha señalado la necesidad de siempre tratar de juzgar a los judíos favorablemente. Uno debiera siempre manifestar amor y compasión hacia los judíos.
El principio que nos guía es el amor a Israel. Cuando uno verdaderamente ama a los judíos, trata por todos los medios, de no hallar falta en ellos, de no escarnecerlos, de no aislarse de ellos. Por el contrario, el amor a Israel conduce a un deseo profundo de ayudar a las personas, de ser compasivo, de defender su honra. El gran místico y ético sefaradita, Rabino Eliezer Papo, nos enseñó que no se debe juzgar a los demás con dureza, pues de ser así uno puede ser juzgado con dureza por los cielos. Como enseña el Talmud: "Por la medida que uses para medir a los demás, así también serás medido, por el mismo patrón". Aquellos que buscan para hallar falta en los judíos, que tratan de ser más piadosos que los demás, que expresan ira contra otros, tales personas tienen deficiencia espiritual.
El Rabino Yonah Gerondi, uno de los grandes rabinos sefaraditas de la Edad Media, sostenía que la ira es resultado directo de la arrogancia. Aquel que muestra ira y severidad con los demás, así mismo muestra su propia arrogancia. Ya que después de todo, ¿Quién es él para juzgar a los demás? Rabino Eliyahu de Vidas de Safed en el siglo XVI, declaró que solamente una persona arrogante se enoja con otros que no se comportan del modo que él desea que se comporten. La mejor cualidad es la humildad: Juzgar a los demás caritativamente, no presumir que uno sólo posee la verdad total. Estas enseñanzas de los rabinos sefaraditas son la base del punto de vista del mundo sefaradita. Piedad verdadera no se manifiesta en muestras exteriores de piedad, sino en el profundo amor interno hacia Dios y amor a Israel. Una persona verdaderamente santa no se destaca por su arrogancia sino por su humildad. Un verdadero sabio de Israel no es respetado por el número de juicios rigurosos que aplica, sino por la compasión que tiene en su trato para los demás. Al final, todos somos juzgados por Dios, y Él nos juzgará en el mismo modo que nosotros hemos juzgado a los demás. Si la postura religiosa sefaradita ha sido tan sensible y compasiva, bien pudiéramos imaginarnos la tradición sefaradita siendo influyente enormemente en el mundo religioso de hoy. Con una explosión de extremismo e intolerancia, ¿qué pudiera ser más importante que la preocupación sefaradita con Hesed? ¿Cuándo debiera ser la voz sefaradita más poderosa y significante que en nuestra propia generación? Y aún, la voz sefaradita está enmudecida.
Por una variedad de razones, los sefaraditas han sufrido una cierta pérdida de identidad. Hemos desarrollado un sentido de inferioridad en relación a los ashkenazitas. Los rabinos sefaraditas en Israel usan las vestiduras de los ashkenazitas. Las yeshivot sefaraditas a menudo siguen el modelo ashkenazita. De algún modo, hemos llegado a creer que la insistencia ashkenazita es Geburah (heroísmo, inflexibilidad) es en realidad más "religiosa" que el énfasis tradicional sefaradita en Hesed, compasión. Desde luego, mostrar compasión e indulgencia hoy es a menudo considerado ser una muestra de debilidad espiritual. Aquel que buscara un término medio razonable es calificado como un cobarde o transigente. En años recientes se ha presenciado un aumento dramático en intolerancia, cuando personas no quieren escuchar el punto de vista del otro. Los extremistas defienden su posición a todo costo y sacrificio. Voces moderadoras son despreciadas. En este momento, cuando la sensatez religiosa sefaradita es de tan vital importancia para el judaísmo mundial, nos encontramos imitando otras tradiciones, abandonando nuestro característico discernimiento.
El extremismo religioso hoy es un peligro para el bienestar de la vida religiosa judía. ¿Creen los judíos que lanzan piedras a los carros que cruzan sus vecindarios en Shabbat que con esto harán que mayor número de personas se convertirán en observantes de Shabbat, a través de su ejemplo? Cuando los fanáticos religiosos muestran desprecio por el sentimiento de otros, ¿creen ellos que los otros por esto se volverán más respetuosos de las enseñanzas de la Torah? ¿o más simpatizantes con la observancia religiosa?
Cuando un Rabino dirigente exclamó que niños de Israel fueron muertos en un accidente porque un teatro en Petah Tikvah abrió sus puertas en Shabbat, ¿cree ese Rabino que ganará más aprecio por los valores de la Torah de parte de sus oyentes? ¿Cuándo líderes religiosos pelean entre sí, muestran ellos con su actitud que la Torah es necesaria para una vida moral y recta? Cuando religiosos fanáticos muestran intolerancia hacia otros que piensan o actúan de un modo diferente al de ellos, ¿piensan ellos que están aumentando el respeto que el mundo dará a los judíos observantes de la Torah? Al contrario. Yendo hacia el extremo de Geburah, conduce a la profanación del nombre de Dios. Este extremismo sólo puede ser combatido por medio de Hesed, amor y compasión por los Judíos, por la Torah, por Dios.
No está de moda y no es fácil defender el Hesed hoy. Aquellos que se atreven a decir lo que piensan son a menudo criticados. Es difícil para Rabinos y Eruditos el luchar solos contra una marejada de intolerancia. Estos individuos pagan precio alto. Pero ellos son los héroes espirituales de nuestra generación.
Los sefaraditas pueden prestar un gran servicio al pueblo judío, volviendo a sus raíces espirituales. Hay suficiente número de nosotros, que si nos mantenemos unidos, podríamos contrarrestar el extremismo y el odio que emana de algunos círculos llamados religiosos. En lugar de parecer ashkenazitas falsificados, los Rabinos y líderes sefaraditas deben parecer lo que son  ¡Sefaraditas !

La vida religiosa requiere un equilibrio entre Geburah y Hesed. El péndulo ha oscilado mucho hacia Geburah. Es tiempo ahora de hacerlo oscilar en retroceso hacia Hesed. Y esta es la responsabilidad sefaradita, el genio sefaradita. Marchemos juntos con valentía, con confianza: Es nuestro turno de mostrar el camino.




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