Turbulencia Electoral - Intelecto Hebreo

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Turbulencia Electoral

1er Lustro Rev. Foro

Por: León Opalín
(08/2011)

El panorama para las elecciones federales del 2012 se proyecta incierto. La ciudadanía está decepcionada de los logros de la actual administración y preocupada por la escalada de violencia que se registra en todo el país. Existe desconfianza en quienes han manifestado sus intenciones de contender para la Presidencia en los próximos comicios. Los precandidatos del Pan, funcionarios públicos y legisladores, principalmente, son percibidos como de bajo perfil para cubrir una función Ejecutiva de alta trascendencia. Se cuestiona su legitimidad, por que en una actitud poco honesta, han dispuesto de tiempo y recursos públicos para promoverse. Sus pronunciamientos políticos han sido intrascendentes, y sin contenido ideológico.

En el PRI, detrás de los posibles candidatos a la presidencia está una filosofía de “dinosaurios” que pretenden vender al electorado un partido renovado, lo que en la práctica no existe; las principales figuras políticas de este partido siguen aferradas al clientelismo y al acarreo de “simpatizantes” a sus eventos; continúan manejando un discurso demagógico y desgastado.



En el PRD los potenciales candidatos mantienen una ideología anacrónica frente al mundo globalizado en el que México se encuentra enganchado. El divisionismo en este instituto se ha profundizado, lo que junto a el protagonismo de los dos aspirantes del mismo a la presidencia, hacen prever que ambos participarán en la contienda en el 2012 en diferentes partidos, que acentuará la debilidad que como fuerza política tiene el PRD, ya que en la práctica sólo tiene predominio en el Distrito Federal. Por su parte los partidos pequeños, algunos de ellos de carácter familiar, se venden al mejor postor y/o actúan de comparsas del PRI o el Pan.

Frente a el reto electoral del próximo año, el IFE se encuentra sin liderazgo y desprestigiado por las simpatías políticas de sus integrantes; el IFE hoy día “se muestra incapaz para resolver cualquier circunstancia de controversia electoral, y no logra los mínimos consensos para la toma de resoluciones públicas”. Para nadie es un secreto que en su Consejo General, se llevan a cabo “negociaciones obscuras y pactos secretos de los principales actores políticos en el Poder Legislativo”. El IFE el máximo órgano electoral, también ha sido cuestionado por falta de transparencia en la utilización de sus recursos presupuestales.

En el contexto del empleo de recursos públicos para financiar la operación y campañas electorales de los partidos políticos, cobra relevancia la idea de que quien pretenda obtener un puesto de representación popular debiera autofinanciar su campaña, con recursos propios y de sus simpatizantes, siempre y cuando no provengan de actividades ilícitas. Por lo demás, la ciudadanía está harta de que sus impuestos se canalicen a mantener a legisladores plurinominales, que no tienen una representación popular, sino que sus nombramientos se han convertido en un mecanismo para proporcionar chambas a personas que sólo van a satisfacer intereses partidarios. Las legislaturas plurinominales son una sucesión de encadenamientos burocráticos para que diferentes políticos se mantengan en el poder y gocen de los privilegios del mismo.

En general, el derroche de recursos públicos que realizan los partidos y los legisladores en el Congreso, va en contra de principios básicos de transparencia y rendición de cuentas y no resuelve el problema de la parálisis legislativa en el Congreso. Cuando se elimine el monopolio de los partidos como mecanismo único para poder aspirar a las legislaturas y se permitan las candidaturas independientes, se allanará el camino para la transición democrática que se encuentra estancada. Las candidaturas independientes podrían acelerar el cambio político que precisa México.

En este marco preocupa la influencia de la delincuencia organizada en la designación de candidatos de los partidos para las contiendas electorales a nivel Estatal y Municipal, principalmente. Igualmente, existe el reclamo de los partidos para que el Ejecutivo no actúe como Presidente de Partido, quien entre otras cosas, parece ser que ya tiene su delfín para la carrera electoral del 2012.

En el horizonte de las próximas elecciones federales se vislumbra una alternancia en el poder, empero, para atrás; en la que el PRI, con todos sus “vicios y virtudes”, denominará el escenario político, el IFE y los partidos tienen la última palabra para que este proceso sea pacífico.    



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