Victor E. Frankl - Intelecto Hebreo

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06/09/2017
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Victor E. Frankl

1er Lustro Rev. Foro

Por: Enrique Movshovich


Un psicólogo en un campo de concentración

El hombre es ese ser que ha inventado las cámaras de gas de Auschwitz, pero también es el ser que ha entrado en esas cámaras con la cabeza erguida y el Padrenuestro o el Shema Israel en sus labios.

Víctor E. Frankl.


Breve Introducción
Un Psicólogo en un Campo de Concentraón de Víctor E. Frankl (1), es la historia real y un testimonio vivo de un campo de concentración, que pretende responder a la siguiente pregunta: ¿Cómo incidía la vida diaria de un campo de concentración en la mente del prisionero medio?
En los campos de concentración se libraba una dura lucha por la existencia, un combate por el pan diario y por la propia vida, por el bien propio y por el bien de un amigo.
Afirma el Dr. Víctor Frankl, que se debe a la Segunda Guerra Mundial el haber enriquecido los conocimientos sobre la "psicopatología de las masas", "el habernos regalado la guerra de nery la vivencia única e inolvidable de los campos de concentración".
Son tres las fases en que divide el autor su experiencia, ellas son:
Internamientovida en el campoés de la liberación.

Internamiento
El síntoma que caracteriza esta fase es el Shock. 1,500 personas viajando en tren varios días, pensando que se les llevaba hacia una fábrica de municiones en donde se les emplearía como fuerza salarial y de repente un grito: Auschwitz (cámaras de gas, hornos crematorios).
A partir de ese momento y de ahí en adelante se escucharían voces de Mando.
La situación es deplorable: 1,100 prisioen una barraca construida para albergar unas 200 personas -un trozo de pan para cuatro días- un clima muy frío.
El siguiente paso: la desinfección de los prisioneros y la entrega de todo objeto material. Dice el Dr. Frankl: "En ese momento toda la verdad se hizo patente ante mí e hice lo que constituyó el punto culminante de la primera fase de mi reacción psicológica: borré de mi contoda vida anterior".
A partir de ahí la única posesión del prifue "la existencia desnuda".
"En las difíciles circunstancias del campo, el sueño llegaba al prisionero, trayendo olvido y alivio al dolor humano durante unas pocas horas".
La situación es desesperada, la amenaza de muerte se vive cada instante -cada cual abriga el pensamiento del suicidio.

La vida en el campo
Se vive una muy fuerte añoranza por el hogar y la familia. Se entra en una apatía relativa (especie de muerte emocional).
Los sentimientos del prisionero se emboy se contemplan impasible las terribles escede golpes e inhumanidad hacia los demás prisioneros.
La constante necesidad de concentrarse en la tarea de estar vivos y la terrible tensión, lleva a la vida íntima de la persona a descender a un nivel primitivo. Los sueños van a la satisfacción de necesidades (pan, cigarros). Llegan las terribles pesadillas. "Comprendí, dice el Dr. Frankl, que ningún sueño, por horrible que fuera, podría ser tan malo como la realidad del campo".
En el campo era posible desarrollar una profunda vida espiritual: "las personas sensibles eran capaces de aislarse del terrible entorno retrotrayéndose a una vida de riqueza interior y libertad espiritual".
Al saber todo perdido y en los peores momentos comprendió el Dr. Frankl que "el amor es la meta última y más alta a que puede aspirar un hombre" - "la salvación del hombre está en el amor y a través del amor".
En el campo de concentración "el carácter del hombre quedaba absorbido hasta el extremo de verse envuelto en un torbellino mental que ponía en duda y amenazaba toda la escala de valores". "Influido por un entorno que no recoía el valor de la vida y la dignidad humanas, el yo personal acababa perdiendo sus principios morales".
A medida que la vida interior del prisiose hacía más intensa, se sentía la belleza de la naturaleza muy fuertemente, logrando olvidar por momentos las circunstancias en que se vivía. Dice el Dr. Frankl, que en el campo había algunos momentos de buen humor "el humor es otra de las armas con las que el alma lucha por su supervi
Afirma el Dr. Frankl en cuanto a la capade elección del hombre en el campo de concentración "Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas: la elección de la ACTITUD personal ante un conjunto de circunstancias para decidir su propio camino".
La vivencia del tiempo en el prisionero del campo da motivo a otra reflexión más del Dr. Frankl: "El hombre tiene la peculiaridad de que no puede vivir si no mira al futuro -Y esto constituye su salvación en los momentos más difíciles de su existencia. El prisionero que perdía la fe en el futuro -en su futuro- estaba condenado. Con la pérdida de la fe en el futuro perdía, asimismo, su sostén espiritual".

Después de la liberación
"Queríamos ver los alrededores del campo con los ojos de los hombres libres: pero la palabra "libres" ya había perdido su significado. Su reano penetraba en nuestra conciencia. Haíamos perdido la capacidad de alegrarnos y teníamos que volverla a aprender, lentamente".
"En aquel momento yo sabía muy poco de mí o del mundo, sólo tenía en la cabeza una frase, siempre la misma: Desde mi estrecha prisión llamé a mi Señor y él me contestó desde el espacio en libertad. Yo sé que aquel día, en aquel momi vida empezó otra vez. Fui avanzando, paso a paso, hasta volverme de nuevo un ser hu
"La experiencia final para el hombre que vuelve a su hogar es la maravillosa sensación de que, después de todo lo que ha sufrido, ya no hay nada a lo que tenga que temer, excepto a su Dios".

(1) Fundador de la Logoterapia (Tercera escuela vienesa de psicoterapia). Autor entre otras obras de :Ante el Vacío Existencial; La Presencia Ignorada de Dios; El Hombre Doliente.



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